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No ha sido lo mismo en las toldas del Fortaleza FC preparar el compromiso frente al América de Cali, en comparación a lo habitual que ocurría antes de los otros encuentros en la categoría B. Llamadas por doquier se volvió algo normal en el menú de la última semana.
Un grupo de trabajo ha estado al frente para todos los requerimientos de prensa e hinchas, la cara más visible en este proceso ha sido la de su presidente, Ricardo Pérez Tamayo.
“El Gato”, el mismo que jugó por varios con años con América de Cali, que defendió su camiseta por diferentes canchas colombianas y sudamericanas, y que hoy tiene el reto que todo salga lo mejor posible en la parte logística ante los Rojos, y luego, que su club obtenga el mejor de los resultados, frente a otro que también fue su casa.
Pérez tuvo tres ciclos con la camiseta del popular equipo caleño. Estuvo al lado de grandes futbolistas y dentro de las cosas importantes que vivió en esta institución está la final de la Copa Libertadores de 1996. Te invitamos a repasar una amena charla que nos ofreció el exdelatero, hoy presidente del Fortaleza Fútbol Club.
Usted estaba teniendo un buen rendimiento en Millonarios, pero de repente aparece en América para 1994. ¿Cómo se dio su paso a esta divisa? ¿Algún entrenador lo pidió expresamente?
-Yo estaba en el año 1993 en una selección Preolímpica con el profesor Pedro sarmiento, que en su momento había trabajado con Francisco Maturana, por entonces entrenador del América de Cali y también de la selección Colombia. Pacho se interesó en mis servicios, y el arreglo se hizo de club a club entre Millonarios y América sin problemas. Luego, en 1994, cuando paso al América, ya Maturana no estaba en el equipo, pero fue él quien pidió que me contrataran.
Fueron tres ciclos los que usted vivió en el América. El primero de 1994 a 1996, luego en 1998 y luego unos cuantos partidos en el año 2000 ¿Cuál fue el que más lo marcó o el que recuerda con más cariño?
-El primero porque era justamente la primera vez que pasaba de un equipo a otro, estaba muy joven, viví cosas muy bellas. Jugué con grandes futbolistas y se logró conseguir un título de Copa Libertadores. Fue una de mis etapas más importantes como futbolista.
¿Qué jugador le entendió mejor su juego, con quién se sentía cómodo en una cancha?
-Muy difícil quedarme con uno. Jugué con talentosos como Giovanni Hernández, Frankie Oviedo, el paraguayo Javier Ferreira y el boliviano Marcos Echeverry. Pero sin dudas con el que mejor me fue ha sido con Alex Escobar. No solo en América, tuve la fortuna de tenerlo de compañero en Liga de Quito, me puso hacer muchos goles allá. También me complementé muy bien con Henry Zambrano y le aprendí montones al “Polilla” da Silva.
Hizo parte de aquel América finalista de la Copa Libertadores de 1996 frente a River Plate. Llegaron con ventaja al juego de vuelta tras haber ganado en Cali 1-0, pero al final quedaron con las manos vacías. ¿Qué paso en ese partido en el Monumental?
-Nuestro primer error fue haber llegado con un solo gol de diferencia a Buenos Aires. Tuvimos muchas oportunidades de haber marcado otro más en Cali, infortunadamente se marró un penal y yo tuve una muy clara que nunca olvido. Luego en Argentina pagamos algunas primíparas como la de los papelitos en el área nuestra, limpiaron el área de ellos y la nuestra no. El marco del Monumental nos sobrepasó a varios de los que estábamos en esa plantilla, que por primera vez vivíamos una final de tal magnitud. -Ricardo anotó 22 veces en 77 compromisos jugando para América
¿Qué cosas se dijeron en el camerino tras esa derrota? ¿Se increparon o se sintieron tranquilos por haberlo dejado todo en la cancha?
-No hubo palabras, y menos de reproche. Solo lágrimas, silencio y mucha tristeza.
¿En qué momento tomó la decisión de seguir ligado al fútbol como empresario?
-Siempre tuve la idea de seguir en el fútbol. Desde que era jugador, sabía que cuando me retiraría seguiría cerca al fútbol porque es mi vida. Nunca pensé en ser entrenador, sino estar en la parte directiva. Arranqué con mi escuela de fútbol, luego me preparé para ser directivo y hoy Fortaleza me brinda esta linda oportunidad.
¿Cómo cree lo pueda recibir este lunes los hinchas del América que se lo encuentren en el estadio?
-Con el mismo cariño de siempre. Entre Fortaleza y América no existe ninguna rivalidad. La hinchada del América siempre me trató bien.
Desde la pasión, los nervios y demás cosas tan particulares que tiene el fútbol en lo emocional. ¿Encontró muchas diferencias en las sensaciones dentro de un terreno de juego a las que siente como presidente de un club?
-Una cosa es poder sudar, gritar, dar patadas en la cancha, otra es estar en una tribuna como espectador o directivo, impotente de poder hacer muchas cosas. Los sentimientos y las emociones son distintas, pero se hace más fuerza desde afuera que desde adentro. Hoy en día siento mucha pasión por todo lo que se está construyendo en Fortaleza.
¿Qué cosas aprendió en su paso por Arabia y Portugal, que hoy puede aplicar en su gestión como presidente?
-En ese momento pensaba como jugador, casi no detallaba las cosas administrativas. Sin embargo, sí se aprende mucho. El trato con la gente, con los medios, el respeto a los jugadores y el equilibrio que se puede mantener en la parte económica, son cosas que con el tiempo rescaté de mi paso por esos países. Entendí que al jugador hay que cumplirle siempre, para quitarle un peso de encima al momento de encarar los partidos.
Ya completa un año de trasegar en la Primera B, certamen que durante su carrera deportiva nunca encaró. Ahora como presidente qué cosas positivas y negativas lo han sorprendido. ¿Es tan duro estar en esta categoría?
-Encontré muchas cosas positivas. Las ganas de los jugadores, los sueños que tenemos todos de sacar adelante los proyectos a pesar de los inconvenientes económicos de la categoría. Dentro de las dificultades, lo más difícil siguen siendo los desplazamientos vía terrestre. Hay muchos que demandan demasías horas.
¿Cree que América de Cali tendrá un camino muy espinoso para conseguir nuevamente su cupo en la A?
-Quizás al principio se pueden llegar a sentir incómodos, especialmente porque no van a encontrar las mejores canchas o buenos terrenos de juegos a los que usualmente estaban acostumbrados. Van a encontrar 17 rivales muy duros que no le serán las cosas fáciles en ningún partido. No sé qué puede pasar, pero sí que América encontrará un torneo muy difícil y muy parejo.
Fortaleza juega actualmente en el estadio Los Zipas en la ciudad de Zipaquirá.
Valor de boletería
La directiva del Fortaleza definió el valor de la boletería para el compromiso ante América del próximo lunes 6 de febrero en el estadio de ‘Techo’, juego que se disputará a las 8:00 p.m. y que tendrá señal de Directv y SuperCable:
Tribuna Occidental: $ 38.000
Tribuna Oriental: $ 28.000
Lateral Norte: $ 17.000
aguan77 al rojo
Popayán va a estar p77e TODAS LAS CANCHAS EN LAS MALAS MUCHO MÁS !